Miramos el mundo con asco, como si tuviésemos miedo de morir por cada respuesta que damos y nos dan. Lamentamos no haber hecho cosas, no haber cumplido promesas, haber encubierto gente.
Tememos el momento de la despedida, y estamos nerviosos antes del reencuentro. Le sacamos la lengua a las personas que nos gustan y siempre estamos al lado de las que nos hacen daño. Surgen celos hacia el más insípido de los homínidos pero en cambio insultamos al que más halagos se merece.
Barnizamos con vaselina la idiocracia a la que estamos sometidos antes de introducirla por dónde no debe, (aunque ahora esté bien visto...), alejando de nosotros el progresismo del que alardeamos. Buscamos soluciones inútiles a problemas verosímiles y aplicamos mal las soluciones a problemas inverosímiles creando así un bucle que nos hace ser más "chic", pero qué, como todo lo que sube, nos hace bajar y sumirnos en una total retrogradación de la civilización.
Dejando de lado a los nuevos socialistas...
Estoy resentido con los que se hacen llamar "ciudadanos" españoles, y no por ser españoles(ya que de esos ahora es difícil encontrar, abundan los "nuevos españolitos, wei..." Ahora ya no se hacen las Américas, se hacen las Españas.
Estoy resentido con ellos por no saber defender lo propio, por creerse las bonitas tonterías que dice un hombre que basa su campaña política en una ceja con una forma ridícula y una cyborg defectuosa, con un rictus pálido pero muy bien pagado, llamada PAJÍN. Pajín mental el que se han hecho todos con esta decadente decadencia que ha caracterizado la humillante campaña socialista frente al congreso europeo. Que la llaman violenta. Violenta sería la situación que tendríamos en la península si las cosas se hicieran como se tienen que hacer, y no tanto falso civismo para fuera y tan poca humildad para dentro.
Se nos desmonta el chiringo, amigos, estos entes igualitarios van a hacer que esto tenga dos finales: o todos vivimos como animales, o todos vivimos como burgueses. Ya no hay punto medio.
Cuando Marx y Engels comentaban que el socialismo era un camino para terminar con la lucha de clases, para llegar al comunismo, querían decir que encontraba un punto medio entre explotador y explotado. Pero estos nuevos intelectualoides de tres al cuarto lo han interpretado mal(para variar...), y han hecho al socialismo el tilde de la lucha de clases, la bandera con la cual esto se va a convertir en más de una crisis.
Y esto es un aviso. De alguien que tiene toda una vida por delante... Estais engendrando una generación de homófobos, de gente que le repulsa que otros con mucho menos obtengan los mismos derechos. No hablo de color de piel, de acento, o de olor corporal(que ya huelen bastante mal...) si no que hablo de educación cívica, de educación ciudadana, de educación profesional.
No son diferentes como personas. Son diferentes como ciudadanos.
¿Cómo se llama esto, vosotros, iluminados de la vanguardia?
martes, 16 de junio de 2009
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